Gómez Graterol
Cafecito Espiritual
Recibido
☕ CAFECITO ESPIRITUAL: "Toda la vida de Cristo es un dinamismo ascendente, que abraza y envuelve, a través de su humanidad, todo el escenario del mundo, elevando y redimiendo al hombre de su condición de pecado, llevando luz, perdón y esperanza allí donde había tinieblas, injusticia y desesperación, para llegar a la victoria definitiva de la Pascua..." (León XIV). Dios Trinidad: ¡Ilumínanos! Santifícanos, especialmente a nuestras autoridades (1 Tim 2,1-3). Hazme un instrumento de tu Amor. DIOS TE BENDIGA, GRACIA Y PAZ🤴🏻☧🕊️ ☕
SEMILLA AGUSTINIANA
Recibido
Si quieren recibir la vida del Espíritu Santo, conserven la caridad, amen la verdad y deseen la unidad para llegar a la eternidad ( Serm 267).P. Juan A. Cardenas
PALABRAS DEL SANTO PAPA FRANCISCO (Jn 19,25-34)
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El Señor mismo sabe que necesitamos refugio y protección en medio de tantos peligros. Por esto, en el momento más álgido, en la cruz, dijo al discípulo amado, a todo discípulo: «Ahí tienes a tu Madre» (Jn 19,27). La Madre no es (…) algo opcional, es el testamento de Cristo. Y nosotros tenemos necesidad de ella como un caminante del descanso, como un niño de ser llevado en brazos. Es un gran peligro para la fe vivir sin Madre, sin protección, dejándonos llevar por la vida como las hojas por el viento. El Señor lo sabe y nos recomienda acoger a la Madre. No son buenos modales espirituales, sino es una exigencia de vida. Amarla no es poesía, es saber vivir. Porque sin Madre no podemos ser hijos. Y nosotros, ante todo, somos hijos, hijos amados, que tienen a Dios por Padre y a la Virgen por Madre. El Concilio Vaticano II enseña que María es «signo de esperanza cierta y de consuelo para el Pueblo peregrinante de Dios» (Const. Lumen Gentium, VIII, V). Es signo, es el signo que Dios nos ha dado. Si no lo seguimos, nos salimos del camino, porque hay unas señales en la vida espiritual que deben ser respetadas. Estas nos indican a nosotros que todavía peregrinamos y nos hallamos «en peligros y ansiedad» (ibíd, 62), la Madre, que ya ha llegado a la meta. ¿Quién mejor que ella puede acompañarnos en el camino? ¿Qué esperamos? Como el discípulo que bajo la cruz acogió a la Madre con él, «como algo propio», dice el Evangelio (Jn 19, 27), también nosotros (…) i nvitamos a María a nuestra casa, a nuestro corazón, a nuestra vida. (Francisco - Homilía en la Santa Misa con motivo de la Fiesta de la traslación del icono de la Salus Populi Romani, 28 de enero de 2018)
CAFEÍNA ESPIRITUAL
Recibido
"Te seguiré, Jesús, lo más cerca posible que pueda una humana criatura""Sé luz entre todos los que te rodean, para que descubran el rostro de Dios en vos""En amar, obedecer y cooperar con la Iglesia en su obra de predicar el Evangelio a toda criatura, está nuestra vida, el ser lo que somos"SANTA NAZARIA IGNACIA MARCH MESA
1889-1943
Nació en Madrid España, en una familia obrera numerosa y humilde. A los 9 años, tras su Primera Comunión, sintió una profunda llamada religiosa. Debido a problemas económicos, su familia emigró a México en 1906. Durante la travesía en barco, conoció a un grupo de Religiosas de la Congregación de Hermanitas de los Ancianos Desamparados, lo que marcó el inicio de su vida religiosa. En 1912 fue enviada en su primera misión a Oruro, Bolivia, donde dedicó 12 años al cuidado de ancianos desamparados. Fue aquí donde experimentó un fuerte llamado interior que la impulsó a dejar su orden y fundar una nueva Congregación, dedicada a la evangelización activa de los pobres, obreros y la promoción de la mujer. En 1925 fundó la Congregación Misioneras Cruzadas de la Iglesia, la cual dirigió hasta su partida al Cielo.